lunes, 24 de marzo de 2025

Cervezas Artesanales en Uruguay: Modelos de Negocios

Cuando hablamos de los grandes cambios que han atravesado los mercados en las últimas décadas, solemos pensar automáticamente en el sector tecnológico. Sin embargo, hay ejemplos fascinantes de transformación e innovación en rubros que, a primera vista, parecen alejados del mundo de las TIC. Uno de ellos es el de las cervezas artesanales en Uruguay, un fenómeno que crece de manera sostenida y que refleja con claridad cómo las nuevas lógicas de producción, consumo y colaboración están redefiniendo la manera en que concebimos los negocios.

La mayoría de estas cervecerías nacen como iniciativas personales. Personas que, más que emprender con una visión puramente comercial, comienzan su camino desde una necesidad propia: el deseo de consumir algo diferente, algo que el mercado masivo no ofrece. Desde allí, deciden producirlo. Este gesto inicial tiene mucho que ver con el concepto de prosumer (productor + consumidor), donde quien antes era sólo un consumidor pasivo ahora toma un rol activo, participando no sólo en la elección sino también en la creación y transformación de los productos que desea.

Pero lo interesante no termina ahí. Las cervecerías artesanales no se limitan a fabricar un producto alternativo; construyen una forma distinta de vincularse con su entorno. Apoyadas en herramientas digitales y redes sociales, aprovechan canales de comunicación directa con sus clientes. Dialogan, reciben retroalimentación, ajustan sus recetas y experimentan constantemente. El ecommerce y las plataformas digitales les permiten llegar a consumidores sin necesidad de intermediarios, manteniendo un vínculo cercano y genuino que refuerza el valor de lo artesanal y lo local.

Además, en este sector es notable el grado de cooperación entre actores que, en otro contexto, serían considerados competidores. Lejos de replicar la lógica de las grandes corporaciones cerveceras, donde prima la competencia feroz y la estandarización, las cervecerías artesanales optan por colaborar, compartir conocimientos, insumos, y hasta espacios de producción o distribución. Se organizan en redes, participan en ferias conjuntas, y fortalecen una marca colectiva que trasciende a cada una de ellas.

Este tipo de dinámicas no son casuales. Son parte de un cambio más profundo en la forma en que entendemos el trabajo, la producción y el consumo. Las claves del éxito en este sector no pasan únicamente por el volumen, sino por la calidad, la cercanía, la innovación y la capacidad de adaptarse rápidamente. La experimentación es constante, ya sea probando nuevas combinaciones de ingredientes, nuevos estilos, o incluso nuevas formas de presentación y distribución.

En el fondo, lo que vemos en las cervecerías artesanales es la aplicación práctica de varios conceptos que han ganado relevancia en los últimos años: cooperación, redes horizontales, innovación abierta, economía colaborativa y crecimiento sostenible basado en la diferenciación, no en la homogeneización.

Quizás lo más importante sea la lección que dejan: no hace falta ser parte del sector tecnológico para adoptar y beneficiarse de estos enfoques. La transformación digital, entendida en un sentido amplio, no es sólo cuestión de software y algoritmos, sino también de nuevas maneras de relacionarse, de producir valor, de conectar con clientes y con otros actores del mercado.

Las cervecerías artesanales nos muestran que es posible construir modelos de negocio más humanos, descentralizados y colaborativos, donde la innovación no esté reservada a gigantes, sino que sea el resultado natural de la interacción entre personas apasionadas por lo que hacen.

Y, en ese sentido, vale la pena preguntarse: ¿qué otros sectores podrían mirar hacia este modelo para repensar sus prácticas y abrirse a nuevas formas de crecer?

[Si quieres probar cervezas locales, uso y recomiendo Birrava]

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Desafíos Éticos en la Era de la Inteligencia Artificial

La semana pasada particpé como invitado en el Taller de Ética y Responsabilidad Social de la Licenciatura en Administración en FCEA, UdelaR, donde estuve conversando sobre los desafíos relacionados con las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) y, especialmente, con la inteligencia artificial (IA). 

Un primer ejemplo es el reconocimiento facial, una tecnología que ha ganado popularidad en diversos sectores, desde la seguridad hasta la publicidad. En el ámbito del marketing relacional y la gestión del relacionamiento con clientes, el reconocimiento facial podría ser utilizado en tiendas de retail para identificar a los clientes y ofrecerles experiencias personalizadas, similares a cómo funcionan las cookies en internet. Sin embargo, surgen preguntas sobre la privacidad y el consentimiento: ¿los clientes están informados de que se les está rastreando? ¿Deben dar su consentimiento explícito, como ocurre con las cookies en los sitios web? ¿Qué tan invasivo puede resultar? ¿Como clientes queremos eses nivel de trazabilidad al que nos acostumbramos a tener en la web?

Otro desafío ético importante es a la capacidad de las IA para la toma de decisiones autónomas. Cada vez más empresas y organizaciones confían en algoritmos para tomar decisiones críticas, como la aprobación de préstamos, la selección de candidatos para un puesto de trabajo o incluso el diagnóstico de enfermedades. Sin embargo, ¿hasta qué punto es aceptable delegar la responsabilidad de decisiones tan cruciales a máquinas? A pesar de que la IA puede procesar grandes cantidades de datos y ofrecer recomendaciones objetivas, no puede tomar en cuenta el contexto humano o la moralidad de una situación de la misma manera que un ser humano. ¿Deberían los aspectos humanos ser parte del proceso de decisión? ¿Qué sucede cuando una IA toma una decisión equivocada y las consecuencias son irreparables? ¿Quién es responsable de esos errores?

El otro elemento que diferencia a la IA de las TIC anteriores es la posibilidad de generar ideas nuevas. En cuanto a la originalidad de la IA, nos encontramos con la cuestión de si las creaciones generadas por inteligencia artificial, como textos, obras de arte o música, son verdaderamente originales. Si una máquina produce contenido a partir de grandes volúmenes de datos, ¿es legítimo considerar a esa creación como producto genuinamente nuevo? ¿O estamos frente a una suerte de "reconstrucción" de lo que ha sido previamente creado por humanos? Además, este fenómeno plantea la pregunta sobre quién es el autor de esa creación: ¿la IA misma, los programadores que la diseñaron, o el usuario que la utiliza y plantae los promts específicos? Este debate tiene implicaciones legales, culturales y filosóficas sobre la propiedad intelectual y los derechos de autor en la era digital.

Un tema igualmente controvertido es el uso de asistencia de IA en tareas como la escritura. A medida que las herramientas de IA se perfeccionan, muchas personas recurren a ellas para realizar tareas escolares, escribir artículos, ensayos o incluso obras literarias. Sin embargo, surge la pregunta ética de si es apropiado escribir con la ayuda de una máquina. ¿Estamos perdiendo nuestra capacidad de expresarnos creativamente al delegar parte de nuestra autoría a un sistema automatizado? ¿Deberíamos considerar estos textos generados por IA como una forma de plagio, ya que no son completamente fruto del intelecto humano? ¿Debemos informar que un texto fue creado con asistencia de IA? Este cuestionamiento abre la puerta a un debate sobre el valor de la creatividad humana en un mundo digitalizado.

Finalmente, el reemplazo de trabajos humanos por bots es un desafío que ya está comenzando a tener un impacto significativo en diversas industrias. Con la automatización de procesos y el aumento de la IA, muchas tareas que antes realizaban personas pueden ser asumidas por máquinas más eficientes y rápidas. ¿Qué pasará con aquellos trabajadores cuyas habilidades se vuelvan obsoletas? ¿Cómo garantizar que el reemplazo no conduzca a una mayor desigualdad social y económica? Además, surge la cuestión sobre cómo se distribuirá el poder en una sociedad donde la toma de decisiones y la gestión de recursos están cada vez más en manos de algoritmos. ¿Quienes controlan estas tecnologías tendrán más poder sobre la sociedad que aquellos que las usan? Y, en última instancia, ¿cómo garantizar que las tecnologías no acentúen las desigualdades preexistentes, sino que contribuyan a un bienestar generalizado?

Estos ejemplos muestran solo algunos de los desafíos éticos que se deben analizar a medida que las TIC y la IA siguen avanzando. Cada uno de estos puntos requiere una reflexión profunda sobre cómo equilibrar los beneficios tecnológicos con los principios éticos que deben guiar su implementación y uso en la sociedad.

[La imagen que acompaña el artículo fue generada por Dall-e utilizando Chatgpt]

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miércoles, 5 de marzo de 2025

Entre lo Humano y lo Artificial

A fines de febrero de este año expuse algunas ideas en el panel “Inteligencia Artificial para la ciudadanía: retos y oportunidades” organizado por el Centro de Información Oficial (IMPO), y como se trataba de la reinauguración de una sala que lleva el nombre del escritor y compositor Felisberto Hernández, decidí jugar un poco combinando las ideas que quería transmitir con su obra.

Felisberto escribía sobre lo cotidiano atravesado por lo extraño. Sus relatos presentan un mundo donde la realidad se descompone sutilmente: muñecas que sustituyen personas, objetos que parecen cobrar vida, recuerdos que se transforman en fantasmas de la conciencia. Su literatura es un laboratorio donde lo artificial y lo humano conviven en tensión.

Hoy, en la era de la inteligencia artificial, vivimos una narrativa felisbértiana a escala global. No es la fantasía la que invade la realidad, sino la automatización y los algoritmos los que reescriben las reglas de la existencia humana, pudiendo crear nuevas ideas y tomar decisiones sin intervención de personas. Pero, como en sus cuentos, el verdadero problema no son los objetos en sí, sino la forma en que transforman las relaciones entre las personas.

La inteligencia artificial representa un verdadero desafío, no por poner en riesgo los puestos de trabajo actuales, sino por la velocidad en que se están dando estos cambios. Lo que debemos proteger son las personas y no los trabajos que hoy ocupan, lo cual tiene que ver con dos temas fundamentales: la falta de tiempo para adaptarnos a los cambios, y cómo se distribuirán los beneficios que la automatización genera.

Felisberto retrataba personajes desplazados, existencias que se desvanecen sin que nadie las note. En su universo, el extrañamiento es un destino silencioso. Con la IA, enfrentamos un dilema similar: el avance tecnológico deja a muchos atrás. El problema no es solo la desaparición del trabajo, sino el destino de quienes no logran adaptarse a esta nueva economía algorítmica. ¿Cómo evitamos que la IA profundice una distopía de exclusión?

En "Las hortensias", un hombre sustituye a su esposa por muñecas realistas diseñadas a su medida. Hoy, la IA es moldeada por quienes poseen los datos y el poder. Las grandes corporaciones que diseñan estos algoritmos, ¿están creando herramientas para todos o solo para una élite? Si la IA influye en decisiones sobre préstamos, empleos o seguridad, ¿quién controla estas decisiones y a quién benefician realmente?

Yuval Noah Harari advierte en Nexus que la IA no es solo una tecnología, sino una entidad con capacidad de decidir y generar nuevas ideas. En "El caballo perdido", Felisberto narra cómo los objetos adquieren una existencia propia en la mente del protagonista. De manera similar, la IA ha dejado de ser una simple herramienta para convertirse en un actor que escribe su propio relato. ¿Qué implica para la humanidad ceder la toma de decisiones a sistemas que no requieren nuestra intervención?

Si la IA es la primera tecnología capaz de alterar la evolución biológica al modificar la toma de decisiones a nivel global, ¿qué tipo de humanidad estamos construyendo? Felisberto jugaba con la idea de la identidad fragmentada, con lo humano dividido entre lo real y lo artificial. ¿Nos encaminamos hacia una nueva era donde ambas dimensiones se funden en algo distinto?

La literatura de Felisberto no ofrecía respuestas; nos sumergía en la incertidumbre. De manera similar, la IA nos plantea preguntas sin resolver: ¿a quién servirá realmente? ¿Qué humanidad estamos construyendo con ella? ¿Seremos protagonistas o meros espectadores de una historia escrita por algoritmos?

Así como en sus cuentos lo extraño se infiltraba en lo cotidiano, la IA se ha convertido en un elemento omnipresente que transforma nuestras vidas sin que siempre comprendamos su verdadero impacto. Nuestro desafío, como ciudadanos, no es detener el avance tecnológico, sino garantizar que este futuro sea inclusivo y no solo privilegio de unos pocos.

En un mundo cada vez más volátil, incierto, complejo y ambiguo, la inteligencia artificial puede ser tanto un velo que oculta como una herramienta que clarifica. Su potencial no radica solo en automatizar procesos, sino en ayudar a las personas a comprender mejor la realidad en la que viven. Un ejemplo de esto es el trabajo de IMPO para traducir la normativa legal a un lenguaje accesible para toda la ciudadanía.

La IA puede desempeñar un papel clave en hacer más inteligibles los sistemas que rigen nuestras vidas, desde leyes y regulaciones hasta datos económicos y algoritmos de toma de decisiones. Así como Felisberto exploraba lo oculto detrás de lo cotidiano, podemos utilizar la IA para iluminar lo que permanece opaco, asegurando que el conocimiento y la comprensión sean un derecho de todos y no un privilegio de unos pocos.

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viernes, 14 de febrero de 2025

IA: Transformation of the Accountant's Role in the Digital Age

The article "Transformation of the Accountant's Role in the Digital Age" analyzes how digital technology is redefining the accountant's role. The importance of adapting to new tools, generating trust through ethical data management, and mitigating risks in digital environments is highlighted. The accountant is positioned as a generator of strategic value for organizations, not only by complying with regulations, but also by analyzing data to support business decision-making. In summary, the text advocates the evolution of the accounting professional towards a more analytical and strategic role in the digital age.

Created with AI using NotebookLM by Google

Original post in spanish: https://www.detodounpoco.com.uy/2025/01/transformacion-del-rol-del-contador-en.html

[Escuchar el podcast aquí]

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jueves, 13 de febrero de 2025

Transformación del Rol del Contador en la Era Digital

En un mundo donde la tecnología evoluciona rápidamente, el rol de contadoras y contadores se encuentra en un punto de inflexión. La incorporación de nuevas tecnologías en el ámbito contable obliga a las y los profesionales a repensar sus funciones, habilidades y aportes dentro de las organizaciones. En este artículo, los invito a explorar algunos aspectos en los que dichos profesionales deben hacer énfasis para adaptarse a la nueva realidad digital.

La Función de Cumplimiento en un Entorno Exigente

La función de cumplimiento ha evolucionado significativamente debido a la digitalización y la globalización de los negocios. Los clientes esperan información financiera en tiempo real y asesoramiento estratégico basado en datos, mientras que las autoridades imponen regulaciones más estrictas y exigentes. 

Cada vez más, la operativa contable no se limita a un solo país, por la globalización, así que la gestión de normativas internacionales, la transparencia en los reportes y la automatización de procesos han cambiado la manera en que los contadores operan. 

Muchas tareas repetitivas han sido absorbidas por sistemas de inteligencia artificial y automatización robótica de procesos (RPA), lo que exige que los contadores se enfoquen en análisis y toma de decisiones.

En este contexto, la capacidad de adaptación y el dominio de herramientas tecnológicas son clave para garantizar el cumplimiento normativo y la eficiencia operativa.

Contadores como Generadores de Confianza

En un ecosistema donde los sistemas financieros son cada vez más complejos, el contador ya no es solo un registrador de transacciones, sino un actor clave que cumple un rol esencial en la generación de confianza. 

La adopción de tecnologías como internet de las cosas, inteligencia artificial y big data demanda un mayor entendimiento de su impacto en la contabilidad. Pero además los sistemas distribuidos como blockchain, cuestionan la relevancia del profesional como la única solución a la desconfianza entre nodos de una red, pues es el propio sistema el que garantiza la integridad y seguridad de la información financiera.

El manejo seguro, preciso y ético de los datos contables es fundamental para garantizar la confiabilidad de la información financiera. La ética profesional también cobra relevancia en un entorno donde la automatización puede influir en la toma de decisiones, requiriendo que los contadores mantengan un criterio humano sólido y responsable, en entornos donde se plantean dilemas éticos sobre la privacidad, la toma de decisiones algorítmicas y la responsabilidad profesional.

Control, Riesgos y Seguridad

El entorno digital ha traído consigo nuevos desafíos en términos de control, seguridad de la información financiera y gestión de riesgos. 

La certificación de estados financieros y la auditoría en la era digital requieren herramientas avanzadas de análisis de datos para detectar irregularidades y prevenir fraudes. La ciberseguridad es un aspecto crítico, dado el aumento de amenazas y ataques dirigidos a la información financiera. 

Asimismo, el ambiente de control en entornos tecnológicos exige la implementación de medidas adecuadas para mitigar riesgos, asegurando y garantizar la fiabilidad de la información.

Contadores como Profesionales que Agregan Valor

Más allá del cumplimiento normativo, los contadores tienen la oportunidad de convertirse en actores estratégicos dentro de las organizaciones, generando valor. 

Los sistemas de información financiera no solo permiten registrar datos, sino que facilitan la toma de decisiones basada en análisis predictivo y tendencias del mercado. Los contadores deben desempeñar un papel activo en la interpretación de datos financieros y operativos para apoyar la estrategia empresarial.

La participación de los profesionales de la información en la transformación digital de las empresas es crucial para alinear la contabilidad con la estrategia organizacional. La implementación de nuevas tecnologías debe ir acompañada de la gestión contable adecuada, asegurando la alineación entre innovación y cumplimiento normativo.

Finlamente, el desarrollo de habilidades tecnológicas y de liderazgo permite a los contadores dotar a las empresas de la agilidad digital necesaria para operar en un entorno en constante cambio.


La incorporación de tecnologías en la contabilidad no solo transforma la operativa diaria, sino que redefine el rol de contadoras y contadores. La automatización y la digitalización deben ser vistas como oportunidades para fortalecer la posición de la profesión contable, agregando valor a través del análisis, la gestión de riesgos, la auditoría digital y la generación de confianza en la información financiera. La clave está en la actitud respecto a los nuevos desafíos, la capacitación continua y la adaptación a los nuevos desafíos del entorno digital.

[La imagen que acompaña el artículo fue generada con MS-Copilot]

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jueves, 30 de enero de 2025

IA: impacts in Information Networks

The text presents excerpts from Yuval Noah Harari's book "Nexus", which explores the history of information networks, from prehistory to artificial intelligence (AI). Harari analyzes how information, as a social nexus, has driven human cooperation but has also generated problems such as misinformation and the misuse of power. The impact of AI is discussed, considering that it is not just a tool, but an agent with the capacity to make its own decisions that could alter the course of history and evolution. The structures of information networks in democratic and totalitarian systems are compared, highlighting the importance of self-correction mechanisms in democracy versus the centralization of power in totalitarian regimes. Finally, the text warns about the potential dangers of uncontrolled AI and the need to create institutions capable of regulating it and avoiding a catastrophe.

Created with AI using NotebookLM by Google

Original post in spanish: https://www.detodounpoco.com.uy/2025/01/el-impacto-de-la-ia-en-las-redes-de.html

[Escuchar el podcast aquí]

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martes, 21 de enero de 2025

El impacto de la IA en las redes de información

Yuval Noah Harari, publicó en 2024 un nuevo libro, Nexus. Me parece un texto fundamental para pensar en clave de futuribles los impactos de la Inteligencia Artificial en nuestras sociedades, a través de una mirada basada en redes de información.

¿Qué es lo que nos hace humanos? ¿Es nuestra inteligencia, nuestra capacidad de adaptación o nuestra habilidad para cooperar? Según Harari en el libro "Nexus: Una breve historia de las redes de información desde la Edad de Piedra hasta la IA", el poder humano reside en nuestra capacidad de construir grandes redes de cooperación, y la información es el pegamento que mantiene unidas esas redes. Sin embargo, el libro advierte que la forma en que construimos estas redes nos predispone a hacer un uso imprudente del poder.

La información es más que la mera representación de la realidad. Es algo que conecta diferentes puntos de una red, creando nuevas realidades. Según el autor, la información puede ser verdadera o falsa, pero siempre conecta. Esta idea ingenua de la información puede llevarnos a un enfoque optimista de las redes humanas, donde más información es igual a más verdad y sabiduría. Sin embargo, la realidad es más compleja. La información también incluye errores, mentiras, fantasías y ficciones.

Los humanos cooperamos no solo a través de hechos objetivos, sino también a través de relatos que compartimos y creemos. Estos relatos crean una realidad intersubjetiva, donde conceptos como leyes, dioses o dinero existen porque muchas personas creen en ellos y los sostienen a través del intercambio de información. Las ficciones tienen una ventaja sobre la verdad al unir a las personas: pueden simplificarse, mientras que la verdad suele ser compleja.

A medida que las sociedades se volvieron más complejas, los relatos ya no eran suficientes, y los documentos escritos se convirtieron en una herramienta esencial. Los documentos, como registros tributarios, ayudaron a la organización, pero también plantearon el problema de la recuperación de la información. La burocracia surgió como una solución, creando un orden artificial al mundo en lugar de entenderlo tal como es.

La historia de los libros sagrados y la imprenta demuestra que la tecnología no garantiza la infalibilidad. La difusión de información, aunque democratizadora, también puede propagar noticias falsas y teorías de la conspiración. La ciencia surge como una alternativa a esta situación, con mecanismos de autocorrección sólidos que reconocen la inevitabilidad del error y promueven el escepticismo.

La democracia se define como una red de información distribuida con mecanismos de autocorrección sólidos. Se basa en la idea de que todos somos falibles y que el poder debe ser limitado y descentralizado. Los medios de comunicación, los tribunales y las universidades, todos ellos independientes, son mecanismos de autocorrección necesarios que protegen la verdad incluso de la voluntad de la mayoría. En contraste, el totalitarismo busca centralizar el flujo de información y suprimir la verdad. Los medios de comunicación de masas permitieron la democracia a gran escala, pero también hicieron posible el totalitarismo.

La inteligencia artificial marca un antes y un después en la historia de las redes de información, ya que es la primera tecnología capaz de tomar decisiones y generar nuevas ideas por sí misma. Los algoritmos de redes sociales pueden tomar decisiones activas, y la IA puede procesar información por sí sola, sustituyendo a los humanos en la toma de decisiones. La IA tiene el potencial de alterar no solo la historia de nuestra especie, sino la evolución de todos los seres vivos.

Los ordenadores, al ser capaces de perseguir objetivos y tomar decisiones por sí mismos, se convierten en nuevos miembros de las redes de información. Esto plantea nuevos desafíos y preguntas:

  • ¿Cómo viviremos en un mundo donde melodías, teorías científicas o mitos religiosos sean moldeados por una inteligencia no humana?
  • ¿Qué pasará con la democracia, que se basa en conversaciones humanas, si los ordenadores hackean el lenguaje y dificultan la participación ciudadana?
  • ¿Cómo nos relacionaremos con la IA, que puede no tener sentimientos propios, pero puede hacer que nosotros nos sintamos emocionalmente ligados a ella?
  • ¿Será posible protegernos de una plétora de problemas imprevisibles y para eso necesitamos crear instituciones vivas que puedan identificar la amenaza cuando surja y responder a ella?

La red informática puede ser utilizada para la vigilancia total, la manipulación y la pérdida de privacidad. Los algoritmos pueden premiar la indignación y las noticias falsas, y los sistemas de puntuación social amenazan con convertir la vida en una interminable entrevista de trabajo. Además, la red informática, al estar siempre activa, puede negarnos la posibilidad de desconectar y descansar, que son importantes para corregir la red.


Los ordenadores son poderosos y, si se les marcan objetivos desajustados, pueden tener consecuencias peligrosas no previstas. Además, los ordenadores pueden crear realidades intercomputacionales que sean difíciles de entender para los humanos. El autor advierte que al usar bases de datos y matemáticas precisas para descubrir patrones, se pueden imponer prejuicios con una eficiencia sin precedentes. Es fundamental entender que la información se suele usar para crear orden, y no para descubrir la verdad.

Para evitar la catástrofe, es necesario mantener los mecanismos de autocorrección democráticos. Los principios democráticos esenciales son:

  • Benevolencia: la información debe usarse para ayudar, no para manipular.
  • Descentralización: múltiples bases de datos y canales de información.
  • Mutualidad: aumentar la vigilancia sobre el gobierno y las empresas.
  • Margen para el cambio y el descanso: permitir la desconexión.

Además, la automatización puede desestabilizar el mercado laboral, haciendo necesario que las personas adquieran nuevas habilidades y se reinventen constantemente. La comprensión de cómo funciona el sistema es crucial para la supervisión. Sin embargo, la complejidad de los algoritmos puede hacer que sean incomprensibles, lo que socava la democracia. Es fundamental buscar mecanismos que auditen a los algoritmos y garanticen su imparcialidad.

La IA plantea la amenaza de una anarquía digital y la posible pérdida de confianza entre los humanos. Además, puede dividir el mundo en imperios digitales rivales, cada uno con diferentes valores culturales y normas sociales. La IA puede ser utilizada para desatar noticias falsas y crear humanos falsos que dificultan confiar en cualquier cosa. La manipulación de datos y la concentración del poder en un solo núcleo podrían generar nuevas formas de colonialismo. La cooperación entre las diferentes sociedades es esencial para regular la IA y evitar una carrera armamentística.

La historia de la información nos muestra que su papel principal es forjar nuevas redes, más que representar realidades preexistentes. La IA es una tecnología que cambia las reglas del juego al ser capaz de tomar decisiones y generar ideas por sí misma. Tenemos la oportunidad de crear redes de información equilibradas que mantengan a raya su propio poder, pero debemos ser cautelosos y no caer en la complacencia. Las decisiones que tomemos en los próximos años determinarán si esta nueva inteligencia ajena será un error o el inicio de un nuevo capítulo en la evolución de la vida.

Finalmente les dejo aquí mi subrayado del libro para quienes no puedan leerlo completo.

[La imagen que acompaña este artículo fue generada por dalle a través de chatgpt]

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miércoles, 15 de enero de 2025

Seguridad Social y Automatización del Trabajo

La revolución tecnológica actual, impulsada por la automatización y la inteligencia artificial (IA), está transformando el mercado laboral de formas profundas y multifacéticas. Este artículo explora tres perspectivas recientes sobre este tema, destacando sus implicancias en las decisiones de jubilación, el futuro de los sindicatos y la participación política de los trabajadores.

Automatización y jubilación anticipada

El trabajo de Casas y Román (2023) analiza cómo la automatización está influyendo en las decisiones de jubilación anticipada en 26 países europeos. Utilizando datos de la Encuesta de Salud, Envejecimiento y Jubilación en Europa (SHARE), los autores examinan el impacto del riesgo de automatización en diferentes grupos ocupacionales. Sus hallazgos revelan que los trabajadores de mayor edad, particularmente aquellos con menores niveles educativos o empleos más expuestos a la automatización, enfrentan mayores probabilidades de salir del mercado laboral antes de la edad legal de jubilación. Esta situación genera tensiones entre las políticas gubernamentales que buscan retrasar la edad de retiro y las presiones del mercado laboral que tienden a excluir a estos trabajadores.

Casas y Román destacan la necesidad de acompañar el retraso en las edades legales de jubilación con medidas concretas, como programas de capacitación para reubicar a trabajadores desplazados y políticas de fomento del autoempleo. También proponen enfocar estos esfuerzos en ocupaciones menos susceptibles a la automatización, facilitando así una transición laboral más fluida y sostenible (Casas y Román, 2023).

En el contexto uruguayo, donde la reforma jubilatoria es un tema de actualidad y se han utilizado mecanismos de jubilación anticipada, el análisis de Casas y Román es pertinente. La implementación de programas de capacitación y políticas de reubicación podrían ser claves para evitar la exclusión laboral y garantizar una transición más justa.

El rol de los sindicatos en la era de la automatización

Por otro lado, Nissim y Simon (2021) abordan el desafío de los sindicatos frente a la automatización y el surgimiento de la IA. Estos autores identifican dos roles esenciales para las organizaciones sindicales en este contexto: salvaguardar los derechos de los trabajadores durante la transición hacia economías más automatizadas y reconfigurar su función para representar los derechos sociales de todos los ciudadanos. Esto incluye atender los intereses materiales de sectores vulnerables que pueden quedar marginados por los cambios tecnológicos.

La adaptación de los sindicatos a estas nuevas realidades podría requerir, según los autores, una transformación de su estructura y estrategias. Al pasar de un enfoque exclusivamente laboral a uno más amplio que considere los derechos sociales en general, los sindicatos podrían convertirse en actores clave en la defensa de una transición tecnológica inclusiva (Nissim y Simon, 2021).

En Uruguay, los sindicatos tienen una larga tradición de negociación colectiva y representación laboral, pero también ha sido actores clave con una visión integral de los problemas sociales. Por lo que, si bien la transición tecnológica plantea nuevos retos tal como señalan los autores mencionados, ya existe un camino recorrido que servirá como base para que los representantes sindicales aborden estos nuevos escenarios. La clave quizás está en cambiar de enfoque donde se proteja con mayor énfasis a los trabajadores que a los puestos de trabajo. Los sindicatos uruguayos podrían desempeñar un papel fundamental adaptando sus estrategias para abogar por una transición inclusiva y la incorporación de programas de capacitación tecnológica.

Automatización y participación política

Finalmente, Gonzalez-Rostani (2023) explora un ángulo menos estudiado: el impacto de la automatización en el compromiso político de los trabajadores. Sus resultados muestran que aquellos más expuestos al cambio tecnológico tienden a desvincularse de la política, participando menos en elecciones y protestas, y sintiéndose menos cercanos a los partidos políticos. Este efecto es más pronunciado en contextos de mayor desigualdad económica y menor organización sindical.

La investigación también revela una relación preocupante entre la desvinculación política de los trabajadores y el auge de los partidos de derecha radical, lo que subraya la importancia de fortalecer los mecanismos de organización colectiva y reducir las brechas de desigualdad (Gonzalez-Rostani, 2023).

En un país como Uruguay, en el que existe una fuerte institucionalidad de la democracia de partidos, esto parece tener menor riesgo, pero el impacto de la automatización sobre la participación política podría reflejarse en sectores vulnerables, como los trabajadores informales y aquellos con menor nivel educativo, dando lugar a la aparición de líderes carismáticos o visiones libertarias con soluciones mágicas. La histórica relación entre sindicatos y partidos políticos en el país podría ser una herramienta clave para mitigar esta desvinculación, promoviendo el diálogo y la participación activa de los trabajadores en procesos democráticos.

Reflexiones finales

La automatización está redefiniendo no solo las estructuras laborales, sino también los sistemas de protección social, la acción sindical y las dinámicas políticas. Para afrontar estos desafíos, es fundamental adoptar un enfoque integral que incluya políticas laborales más flexibles, formación continua y estrategias de inclusión política. De esta manera, podrá evitarse que los avances tecnológicos profundicen las desigualdades existentes y se convertirán en una oportunidad para construir un futuro más equitativo.

Referencias


[La imagen que acompaña el artículo fue generada por dall-e desde chatgpt]
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